
Gimnasia de Jujuy busca y necesita extender su racha positiva este domingo en Carlos Casares
Hernán Pellerano, claro y contundente: "Trabajamos ochenta por ciento en lo que queremos imponer nosotros, y un veinte por ciento pensando en el escenario que impone el rival".
Tras registrar en su estadística anual dos victorias consecutivas que lo posicionan con optimismo en la tabla de la zona B de la Primera Nacional, Gimnasia y Esgrima de Jujuy afronta este domingo un desafío de alta exigencia: enfrentar a Agropecuario, en Carlos Casares, provincia de Buenos Aires, a partir de las 16:00 en el marco de la novena fecha del torneo.
El director técnico del "Lobo" jujeño, Hernán Pellerano, analizó la previa de un encuentro que se presenta complejo por las características del escenario, la necesidad de sostener el protagonismo futbolístico y el impacto de recientes acontecimientos que pueden afectar el ánimo del grupo.
EL EQUILIBRIO A PARTIR DE UN 80-20
Según comentó el entrenador, la preparación semanal del plantel mantuvo la rigurosidad habitual, con un enfoque que prioriza la identidad propia por sobre el análisis del oponente.
“Un setenta u ochenta por ciento siempre trabajamos en lo que queremos imponer nosotros, y un veinte por ciento pensando en el escenario que impone el rival”, describió Pellerano, subrayando la importancia de seguir creciendo en una idea de juego que ya ha comenzado a dar frutos.
Pese a que Agropecuario no atraviesa su mejor momento estadístico, el DT del conjunto albiceleste no se confía ya que reconoció que la localía transforma al equipo bonaerense, convirtiéndolo en un adversario peligroso con la posesión del balón. “Es una cancha difícil, más allá de que el equipo no venga bien; siempre ellos cuando juegan de local se hacen fuertes”, advirtió.
En cuanto a las falencias del rival que Gimnasia intentará explotar, Pellerano señaló que, si bien cuentan con jugadores de buen pie, muestran grietas en la fase defensiva: “Es un rival que con pelota juega muy bien, pero tal vez le está costando a la hora de jugar sin pelota, le están llegando bastante al área”.
HUMILDAD Y COMPETENCIA INTERNA
Sin dejar de valorar el entusiasmo que generan los seis puntos obtenidos recientemente, el conductor del equipo prefiere mantener los pies sobre la tierra, interpretando que la tabla de posiciones es una consecuencia y no el único objetivo inmediato.
“Nosotros no nos fijamos tanto en la victoria y en la tabla de posiciones, sino en seguir creciendo como equipo. Si nosotros seguimos creciendo como lo venimos haciendo, seguramente se va a ir consiguiendo victorias”, sentenció Pellerano con convicción.
Este crecimiento se sustenta en lo que el técnico denomina "equilibrio", una armonía que involucra tanto a los titulares como a los suplentes.
En ese sentido el entrenador destacó que la paridad en "las energías y las ganas" de todos los integrantes es vital en un torneo que, una vez más, calificó como "durísimo y larguísimo". En ese sentido, la respuesta de quienes ingresan desde el banco ha sido fundamental para elevar la vara del grupo.
“Lo más importante es que todos tengan la oportunidad de sentirse dentro del equipo, para elevar la competencia interna. Eso nos hace mejor a todos”, afirmó el entrenador, que -repite también- busca que cada futbolista se sienta protagonista.
"PROTEGER" EL BUEN MOMENTO
Gimnasia de Jujuy llega a este partido con el "sojero" tras haber roto la inercia de visitante con un triunfo en el Chaco, seguido de una victoria en el estadio "23 de Agosto", de San Salvador de Jujuy.
Ese "viento en popa" es el que el cuerpo técnico desea "proteger" a toda costa. Sin embargo, Pellerano es consciente de la volatilidad del fútbol profesional: “El fútbol muchas veces siempre se queda con la imagen del último partido. Así que hay que tratar de ganar”.
Para el DT, la clave será no perdonar en las áreas y aprovechar la inercia positiva: “Ahora que estamos bien, hay que cuidar este buen momento y tratar de traer una victoria”, dice, dejando en claro que un nuevo triunfo en condición de visitante representaría un envión anímico determinante para las aspiraciones del club jujeño en la temporada.