
Franco Colapinto deslumbró en Buenos Aires: cómo fue su impactante exhibición con trompos, velocidad y un homenaje a Fangio
El piloto argentino protagonizó un show inolvidable en Palermo. A bordo de un histórico Lotus, hizo vibrar al público con maniobras espectaculares y un contacto cercano que rompió todos los protocolos
Franco Colapinto volvió a confirmar por qué es una de las grandes figuras del automovilismo argentino actual. En el marco del Road Show realizado en la Ciudad de Buenos Aires, el piloto protagonizó una exhibición que combinó velocidad, precisión y una conexión única con el público.
La primera salida de Franco Colapinto en Buenos Aires
La primera salida se llevó a cabo pasado el mediodía, cuando Colapinto tomó el control del Lotus E20, el monoplaza que sorprendió al mundo en la temporada 2012 de la Fórmula 1 junto a Kimi Räikkönen. El argentino recorrió distintos tramos de Avenida del Libertador y Avenida Sarmiento, en pleno Palermo, donde miles de fanáticos se acercaron para presenciar el espectáculo.
Desde el inicio, la exhibición tuvo un tono electrizante. Colapinto no se limitó a girar: aceleró con decisión, realizó trompos y “donas” que generaron el delirio del público, y mostró un dominio absoluto del auto en un circuito urbano desafiante. A las 13:10 finalizó su primera salida, pero dejó una imagen que rápidamente se volvió viral: se paró sobre el monoplaza y saludó a la multitud, en un gesto poco habitual en este tipo de eventos.
Lejos de seguir un protocolo rígido, el piloto argentino decidió acercarse aún más a la gente. Tras bajarse del auto, caminó hacia las vallas para saludar cara a cara a los fanáticos, reforzando ese vínculo directo que marcó toda la jornada.
Otro de los momentos más emotivos llegó en boxes, cuando Colapinto se reencontró con su familia, incluida su abuela, una figura clave en su historia personal y una de las motivaciones detrás de esta exhibición en Buenos Aires.
La segunda salida: un homenaje a Fangio
La jornada también tuvo un fuerte componente simbólico. En su segunda salida, prevista para la tarde, Colapinto rindió homenaje a Juan Manuel Fangio al conducir una réplica del histórico Mercedes-Benz W196, conocido como la “Flecha de Plata”, con el que el quíntuple campeón del mundo se consagró en 1954 y 1955.
La tercera salida de Colapinto incluyó más velocidad
A medida que avanzó el evento, el piloto incrementó la intensidad: más velocidad, más trompos y maniobras en espacios cada vez más reducidos. Cada pasada fue acompañada por ovaciones constantes, en un clima que mezcló fiesta popular con admiración deportiva.
La exhibición de Colapinto no fue solo un show: fue una demostración de talento, carisma y conexión con el público argentino. En una ciudad que respira automovilismo, el piloto logró algo difícil: convertir unas pocas cuadras en un verdadero espectáculo de Fórmula 1.